miércoles, 1 de junio de 2011

Kovadloff y Grondona al rescate de la "República"


En sintonía con la prédica a la que se dedicó Mariano Grondona al menos en sus cuatro últimos programas en canal 26, Santiago Kovadloff nos advierte hoy en LA la la Nazión acerca de la inminente pérdida de la “República” a manos del populismo encarnado en el kirchnerismo que, dice él, no aspira a reconstruir lo derruido sino a impedir su revaloración. Si bien asegura que: ‘Esta es la diferencia esencial entre el proyecto populista y el que, aún a los tumbos, trata de expresar la oposición’,  califica con certeza a esta oposición sentenciando:’ Le faltan voces altamente representativas. Y potencia, para concitar la atención sobre los peligros con que hay que terminar en la Argentina y qué es lo que en ella debe empezar a afirmarse de una buena vez.’
Resuelve que ese es el motivo por el cuál la mayoría del pueblo argentino, que está harta del oportunismo y la demagogia, encontraría una vía de expresión que no le es ofrecida.
Creo que han iniciado el camino a la deslegitimación del inminente triunfo de Cristina en primera vuelta. Parece claro que intentarán sumar fotografías imaginarias a la saga de la indignación española y en gran parte europea que recorre las primeras planas y que ellos presentan de la manera más confusa posible, de modo tal que no se note que las políticas que provocan esas reacciones son las que ellos pretenden reinstalar aquí y en toda América Latina, donde sus posiciones vienen perdiendo predominio paulatina, pero constante y crecientemente. Nos favorece el momento dado que el gigantesco aparato mediático del que forman parte tiene hoy una cantidad de frentes difícil de controlar simultáneamente. Debiendo hacer foco fuertemente en las elecciones de Perú, la reincorporación a la OEA de Honduras donde desde mañana comenzarán las operaciones para sostener a Lobo, el debido disimulo de la incipiente crisis política chilena que ocultan arropando a Piñera del que NO hablan cuando hasta hace apenas unos meses fue exhibido permanentemente como un ejemplo (claro que las imágenes de las feroces represiones que viene repitiendo sistemáticamente no ayudan), sin descuidar el apaleo permanente y obligatorio a Chávez por la razón que sea y el disimulo de las destempladas e ilegales sanciones que USA pretendió imponerle esta última semana; ni hablar del trabajo a destajo de las filiales de las corporaciones en Ecuador luego de cómo quedaran las cosas tras el resultado del plebiscito favorable a Correa, Europa requiriendo toda la atención ya sea por las protestas o por el vergonzoso papel que están jugando casi todos sus gobiernos en el saqueo de Libia, con Francia a la cabeza; la cuestión de la falsa crisis del FMI que, oportunamente, despeja el camino de Zarkozy e instala a Christine Lagarde en la presidencia del organismo y…bueno, demasiadas cosas como para que cuenten con el apoyo de sus socios internacionales con la misma intensidad que les fue brindado en otros momentos. Eso redobla la desesperación y ahí lo tenemos a Kovadloff casi relevando a la oposición de la tarea de sacar del medio a Cristina, pero esgrimiendo las primeras justificaciones para una aventura con la que algunos no dejan de soñar. ¿Qué significa que diga por un lado:’Ya estamos lejos de la recurrencia a los golpes de Estado. Esa distancia es un logro mayor de la módica cultura cívica de los argentinos’; por otro, que a la oposición ‘Le faltan voces altamente representativas. Y potencia, para concitar la atención sobre los peligros con que hay que terminar en la Argentina y qué es lo que en ella debe empezar a afirmarse de una buena vez. No es hueca agresividad lo que se le exige a esa segunda propuesta, sino intransigencia ante el delito. Osadía para poner al desnudo lo que esconde la retórica que se dice progresista. ¿Brotarán esas voces de la niebla opositora? Si ello ocurriera, la mayoría de los argentinos, harta del oportunismo y la demagogia, sabrá reconocerlas.
No va a ser fácil, Kovadloff. Ni siquiera supieron, en todo este tiempo, crearse su propio Micheletti, ni siquiera un pobre Porfirio Lobo.
Mariano Grondona, viene repitiendo como papagayo su versión de la muerte de Julio César. A modo de advertencia, sin excluir nunca una sonrisa que no puede contener ante sus imágenes mentales, pregunta a sus invitados y, de emboquillada , a nosotros, si recuerdan que Julio César, siendo altamente popular, abandonó la república montándose en esa popularidad para perpetuarse en el poder. ¿Qué ocurrió entonces?-pregunta, sonriente-…..”Lo mataron”, concluye. Y cierra diciendo que hoy, en la Argentina, lo que está en juego es “La República”.
No dudo que el viejo gran simio sabe que la historia no es así. De todas maneras. No le vendría mal reparar en cómo le fue a Roma después de que el “pueblo” asesinara a César, por no hablar del espantoso destino de quienes perpetraron tal crimen. 
Pero claro. Él sólo pone las ideas. 

Los crímenes los cometen otros.


                                    Qué triste destino les espera a los salvadores de la república...
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